jueves, 22 de octubre de 2009
Otro 23 de Octubre...
No hay forma de describir la mezcla de sentimientos que van desde la tristeza, pasan por la impotencia y terminan en la ira, al ver como personas inocentes mueren sin razón. Víctimas del “poco importa” de transportistas, empresarios y hasta autoridades de transito que se supone tienen el deber de velar por la seguridad de los ciudadanos.
Hace un tiempo comente mi experiencia sobre la tragedia del 23 de octubre de 2006.
La pregunta que queda en el ambiente es:
¿Qué pasó después de todo aquello, ha cambiado algo?
La respuesta: NADA, nada ha pasado o cambiado en estos largos años. Todos recordamos las promesas y palabras de políticos, fiscales y autoridades de turno, hasta recuerdo a figuras de los medios de comunicación dándose golpes de pecho mientras decían “No descansare hasta que esto cambie, podrá pasar el tiempo pero esta será una cruzada contra la muerte de panameños inocentes”.
Pero, no es que no pasara nada, han pasado muchas cosas, lamentablemente muchísimas cosas desagradables y los ciudadanos siguen muriendo en “accidentes” de transito donde la causa principal es el manejo desordenado de transportistas, que ahora sabemos con certeza que a parte de ser descuidados, irrespetuosos y peligrosos, también consumen alcohol y sustancias ilícitas que explican el desenfreno con que conducen autobuses llenos de inocentes.
En lo personal me rompió el alma pasar la mañana del 14 de agosto frente a la entrada de la sala de emergencias del Hospital Santo Tomas y escuchar al señor David Ramírez, padre de una de las victimas de la tragedia del 23 de Octubre, decir con la voz quebrada por el dolor: “ESTO NO PUEDE CONTINUAR, ESTA VAINA SE TIENE QUE ACABAR”.
¿Cuánto más dolor puede aguantar un pueblo?
¿Cuántas promesas rotas pueden aceptar los ciudadanos comunes de parte de sus autoridades?
¿Cuántos 23 de octubre y 14 de agosto debemos vivir para decir “No Más”?
Para variar muchos dicen que la culpa de todo es del gobierno que no pone mano firme contra los transportistas, pero la pregunta es:
¿El presidente se sienta en un bus y viaja al trabajo con nosotros cada mañana?
¿Viajan con nosotros las otras autoridades responsables del transporte?
Nosotros los panameños “de a pie” somos quienes debemos velar por nuestra propia seguridad. El día que despertemos y nos demos cuenta que no somos ganado en un camión, que somos personas y clientes de un servicio público y exijamos nuestros derechos como tales, entonces ese día todo cambiara.
Galen M.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
“Sin Lugar para los Peatones”
Este modesto blog ha tenido más de 460 visitas desde el mes de abril hasta estas fecha, sé que es un número pequeño, pero para mi es de mucho agrado saber que hay gente dando seguimiento al blog, visitas desde territorios distantes como Canadá, España, Argentina o Italia, donde me agrada imaginar a un panameño o panameña buscando noticias de su patria mientras una banderita roja, blanca y azul esta en su escritorio o hay un “sombrero pintao” o una “mola” colgando de la pared, para todos ellos van mis saludos.
De a pie… ¿por qué “de a pie”? por que soy uno más de los ciudadanos de a pie que camina día tras día las calles de nuestra mágica Ciudad de Panamá…
Hace unos días conversaba con una amiga sobre lo que en realidad significa el ser un panameño de a pie.
Esta pobre niña tuvo la desgracia de dejar su auto en el taller de reparación, sin medir las consecuencias de sus actos se subió a un taxi y se fue a comenzar su día de trabajo. El día paso como cualquier otro día y al final de la jornada pues toco ir de vuelta al taller por su auto… aquí comienza la aventura.
Para resumirles algunas de las peripecias de esta desventurada joven, al no encontrar un taxi que le llevara directamente al taller tomo la opción de viajar en autobús hasta un punto donde mas o menos pudiera llegar cerca de su destino y seria mucho mas fácil encontrar un taxi. Me cuenta que tendría 5 o mas años de no tomar un autobús, como todos los panameños de a pie vivió en carne propia lo que significa viajar en un autobús atestado de gente y escuchar como el chofer dice “córranse que atrás hay espacio”. Cuando finalmente llego al lugar de transbordo el tiempo apremiaba y el taller estaba por cerrar.
¿Adivinen que paso cuando empezó a detener taxis y decirles a donde iba?
Exacto le dijeron “no voy” o simplemente se fueron sin decir nada.
Finalmente un taxista en un auto que más parecía una trampa de muerte rodante se ofreció en llevarla al taller. El viaje a través del trafico de nuestra bella ciudad fue de lo más espantoso, pero finalmente justo antes de que el taller cerrara nuestra valiente protagonista llego hasta su auto. Dio gracias a Dios se abrazo al timón de su auto y se fue a casa después de un largo día.
“Yo no sé como lo haces todos los días, como pueden llegar a alguna parte en bus o en taxi pero la verdad mis respetos, realmente los respeto”
La verdad no pude aguantar las ganas de reírme al escuchar semejante aventura y en verdad para algunas personas es toda una odisea hacer lo que día a día miles de panameños “de a pie” viven.
Y es que no todos los que vivimos esto a diario nos damos cuenta que existe otra vida, o simplemente pensamos que es la vida que nos toco vivir o es nuestra triste realidad. Simplemente somos unos conformistas que con tal de vivir un día mas pues que más da, a aguantarnos todo.
Me gustaría algún día poder vivir en una ciudad donde los ciudadanos de a pie no sean tratados como gente de segunda o de tercera categoría. El gran detalle es que dejamos que así nos traten.
En mi caso yo no me siento como alguien inferior por caminar por mi ciudad. Tengo todo el derecho de ser feliz y vivir tranquilamente mi vida sin necesidad de empeñar mi salario en pagar las letras de un automóvil que como muchos piensan es la solución a todos los problemas. Una solución que se complica para aquellos que al empeñar su salario no prevén que existen gastos como combustible, mantenimiento, seguros o accidentes, sin mencionar que ahora irán mucho más cómodos sentados en su propio auto atrapados en el mismo tranque de cada día.
Para los que nos queda la opción de caminar por la ciudad pues es el título de esta oportunidad, “Sin Lugar para los Peatones”.
¿Alguna vez han notado lo deterioradas que están las aceras de nuestra ciudad? Pues si no lo han notado aquí les dejo algo para ver.



Más que estas pistas de carreras a campo traviesa también existen trampas antitanques y minas antipersonales.
Pero el colmo de los colmos es lo siguiente, ¿A quien en su sano juicio se le ocurre retirar una señal de transito, un letrero publicitario, un parquímetro o cualquier otro objeto que este en la acera sostenido por un tubo de metal y al retirarlo dejar enterrado una punta filosa en el concreto?
Solo a los panameños, pueden imaginar cantidad de uñas que a arrancado esta cosa, o los peatones distraídos que han tropezado con eso o los zapatos que hasta allí llego su vida útil, solo hay que tener un poquito de sentido común.

Sin mencionar que las empresas que construyen los mega edificios, que pronto no nos dejaran ver el horizonte en nuestra ciudad, no se toman la molestia de eliminar desechos o reparar los drenajes obstruidos por los materiales de sus obras.
Escuchaba hace poco que esta ciudad es una “ciudad hostil para los peatones” y las fotos y comentarios de arriba no dejan lugar a dudas sobre el problema. Es tan común ver que la gente no puede caminar por las aceras que tiene la necesidad de caminar por las calles, exponiéndose a ser arrollado por nuestros experimentados conductores, y al hablar de calles pues de más esta mencionar que en nuestro país las líneas peatonales están puestas de adorno en las avenidas. En una ciudad plagada de autos donde los peatones no tienen el menor derecho de paso es común ver que los conductores no respeten las líneas de seguridad, y que contradictorio resulta el nombre cuando se han dado casos de extranjeros que al pensar que en Panamá tenemos “educación vial”, han intentado cruzar la calle por la famosa línea y han resultado atropellados.
A diferencia la gran mayoría de mis conciudadanos yo no diré “El gobierno no ha arreglado las aceras en años” o “eso es problema de gobierno que no ha cumplido sus promesas de campaña” o la clásica “El gobierno anterior no hizo nada por mejorar esto”… Señores por favor, entiendan que el gobierno, el municipio, la alcaldía o la gobernación estan muy ocupados en otras cosas para prestar atención en asuntos como el bienestar de los ciudadanos comunes, todos se sientan a esperar que el gobierno haga algo.
Yo diré que espero realmente que un día el ciudadano de a pie reaccione y entienda que el cambio comienza por nosotros mismos, que hay que tomar acciones, que hay que levantar la voz para ser escuchado y que cada uno tiene el derecho de pedir una mejor calidad de vida para vivir en una mejor ciudad.
Galen M.
martes, 7 de julio de 2009
Un fin de semana movidito...
Un momento después todo se sacudió por espacio de 2 a 4 segundos, los perros del vecindario empezaron a ladrar y todos los que estaban despiertos en mi lista de contactos empezaron a decir “Temblo temblo otra vez” o “¿Sentiste el temblor?”. Un momento después mi celular empezó a sonar y a sonar. Desperté a todos en casa y empecé a monitorear la situación. En el Monitor de Sismos del USGS ya se registraba un 5.2 grados a 95 Km de la Ciudad de Panamá. A los 15 minutos se actualizarían los datos y finalmente se registro como un sismo de 5.3 grados.

Les soy honesto, del sismo del sábado 4 de julio de 6.0 grados me di por enterado a las 8 de la mañana cuando me avisaron que había temblado.
Esta vez les comentare que a raíz del sismo del 5 de julio empecé a sentir muchísimo miedo y preocupación sobre la situación de nuestro país. No me asustaron los temblores, me asustaron las cosas que escuche al centrarme a monitorear noticias en una radio emisora, las cosas que escuche de los oyentes que llamaban a reportar su sintonía me llevan a pensar que estamos en graves problemas.
Ejemplos:
La primera llamada fue de una joven que preguntaba el por que los sismos siempre se daban en horas de la noche, si es que había algo que relacionara los sismos con las horas de la noche.
La segunda llamada fue de un señor que preguntaba si estos movimientos telúricos se daban por el sobrepeso de “la placa continental de Panamá” y si esto se debía al derretimiento de los polos.
La tercera llamada fue de una señora que sugería investigar la relación de estos sismos con las empresas constructoras que están usando explosivos y que al usarlos están debilitando la corteza terrestre en el área de Colón.
¿Entienden ahora mi preocupación?
Por solicitud de una amiga redacto este escrito en el que espero poder aclarar muchas de las dudas que ella y otras personas me plantearan el lunes, luego de los eventos del fin de semana. Aclaro que no tengo una Maestría o Doctorado en sismología u otras hierbas aromáticas relacionadas con la desastrología u otras ciencias esotéricas. Todo lo que leerán líneas abajo pueden encontrarlo publicado en diversas paginas de la Internet.
¿Por que se dan los sismos?
Los sismos se dan por el movimiento de las placas que forman la corteza de la tierra, cuando estas placas chocan o se golpean unas contra otras provocan ondas de movimiento que en la superficie de la tierra se sienten como temblores. Otra causa de los temblores es movimiento del magma que compone el centro de la tierra y que al chocar con las placas que formar la corteza terrestre igualmente generan movimientos.
Todos estos movimientos se traducen en ondas, como quien tira una piedra en un estanque de aguas en reposo, la piedra rompe la quietud en un punto (epicentro) y las ondas se desplazan por la superficie del estanque, ondas que al viajar por la superficie de la tierra crean destrozos en las estructuras naturales o las creadas por el hombre.
Los temblores nada tienen que ver con explosiones, nada tienen que ver con el derretimiento de los polos, nada tienen que ver con las horas de la noche o con el calor o con el frío atmosférico, con la época del año o con el sereno. Son simples efectos naturales de un planeta en constante movimiento.
En el caso específico de los sismos del fin de semana se han producido por movimientos en la Placa Caribe sobre la que descansa Panamá, la cual en los últimos años ha mostrado incremento en su actividad.
¿Por qué los temblores se mueven de la tierra al mar o viceversa?
La ubicación o el origen de un movimiento sísmico se conoce como epicentro, el epicentro puede ser situado en tierra o en el mar, los epicentros no se mueven. Generalmente los sismos con epicentro en tierra causaran más destrozos que uno situado en el mar por razones obvias de la presencia de más estructuras y poblaciones y ciudades en tierra firme, y digo “generalmente” pues los sismos generados en el mar, dependiendo de lo alejado de la costa, pueden perder fuerza al entrar a tierra firme, pero el sismo en el mar tiene la posibilidad de crear eventos llamados “Tsunamis” o dicho en español “Maremoto” que al entrar a tierra firme arrasan con todo lo que encuentran a su paso, devastando amplias zonas de la costa.
¿Qué tan efectivas son las medidas como buscar refugio en medio de un sismo, evacuar, etc.?
En un sismo el movimiento de ondas hará que los objetos y las estructuras caigan o se colapsen, buscar refugio en el marco de una puerta, bajo un escritorio, bajo una mesa o bajo la cama, dará oportunidad a que nada que se desprenda o sea lanzado por el sismo caiga sobre las personas lastimándolas, incapacitándolas o matándolas.
Luego de un sismo fuerte es importantísimo evacuar las casas, los edificios o estructuras donde nos encontremos pues al no saber la gravedad de daños a las estructuras las mismas pudieran desplomarse sobre nosotros cayendo por su propio peso o siendo sacudidas por replicas que siguen al primer evento sísmico.
La evacuación siempre debe darse por las escaleras, manteniendo la calma y ordenadamente. JAMAS se debe utilizar ascensores en estos casos pues si hay cortes de energía eléctrica los ocupantes del ascensor quedaran atrapados dentro. Al salir de las estructuras busque refugio en un lugar despejado alejado de edificios, postes de tendido eléctrico o árboles grandes.
¿Cuándo se puede volver a entrar?
En caso de sismos grandes se generaran grandes daños en las estructuras, aparecerán grietas en paredes y losas de pisos y techos, en caso de que su vivienda presente estos daños es recomendable no entrar en estas estructuras hasta que un grupo de evaluadores certifique que puede entrar sin peligro a que la estructura colapsen.
¿Deben esperarse más sismos como los del fin de semana?
Panamá esta ubicada en una zona sísmica por lo que es obvio que estos eventos se presenten, es inusual que se den tan seguidos, pero Panamá no escapa a esta realidad, quien le diga que aquí nunca tiembla pues no estuvo en el país este fin de semana. Es un mito y una fantasía pensar que en Panamá no tiembla pues a lo largo de la historia en Panamá se han dado sismos de gran intensidad los cuales han cobrado vidas y dañado infraestructuras seriamente.
El evento más fuerte en la historia de Panamá se dio el 7 de septiembre de 1882 el cual se estima fue de 7.9 grados. El terremoto causó un maremoto que cobro la vida de setenta y cinco personas en el archipiélago de San Blas.
El último terremoto en Panamá se dio el 25 de Diciembre del 2003, se estima en 6.0 grados y este evento presento más de 600 replicas en el periodo de 1 mes. Causo la muerte de dos personas en la provincia de Chiriquí.
Generalmente cuando se da un evento como el sismo de 6.0 grados del sábado, es seguido por sismos de menor intensidad al evento primario, esto es lo que se conoce como replicas, hasta el momento a partir del sábado se han reportado por lo menos 3 replicas generadas por el evento primario, la más fuerte fue de 5.3 grados el domingo, y la ultima de estas replicas 3.8 grados de magnitud a las 01:29 de la tarde del día lunes 6 de julio.
¿Estamos preparados en Panamá para afrontar una emergencia producida por un terremoto superior a los 6.0 grados?
La respuesta es un lamentable y rotundo No. Lamentablemente en nuestro país no podemos ocultar una realidad, nuestros Sistemas de Respuesta a Emergencias no están preparados para brindar una respuesta eficaz, coordinada y oportuna a un evento de gran magnitud. Sé que muchos estarán en desacuerdo con mis palabras, y sé que es muy difícil pedirle a la población “mantengan la calma” diciendo que no estamos preparados, pero yo les soy honesto. Si no hemos podido hacer que un Sistema Único de Manejo de Emergencias (SUME 911) funcione adecuadamente, ¿Cómo esperamos que los estamentos de respuesta trabajen organizadamente?
El SUME 911 se supone que en la teoría debería ser el canal para recibir las llamadas de la población solicitando, apoyo médico, asistencia policial, asistencia de bomberos y/o demás casos que puedan poner en riesgo su seguridad y su vida. Llamadas que serian coordinadas para brindar un apoyo rápido y efectivo a la población. Lamentablemente en la práctica el 911 ha venido a convertirse en un número de teléfono más que debemos aprender en caso de que “necesitemos una ambulancia”. Sí alguien quiere contradecirme por favor me explique por que se han repartido calcomanías donde aparecen por lo menos 5 números de teléfono diferentes de instituciones de emergencia (SINAPROC, SISED, Policía Nacional, calcomanía que ahora incluye el famoso SUME 911), cuando lo ideal seria solo marcar un solo número 911.

La buena noticia, sí yo sé que después de leer los dos párrafos anteriores es muy difícil creer que hay buenas noticias, pero… La historia ha demostrado que los panameños tenemos la capacidad de responder ordenadamente ante un evento, en Panamá tenemos instituciones que cuentan con personal altamente capacitados en diversos aspectos de la respuesta a desastres, los cuales han sido entrenados por organismos y gobiernos extranjeros que han brindado sus conocimientos y experiencias en situaciones de desastre de gran magnitud ocurridas en el mundo, los mismos organismos y gobiernos que facilitan respuesta tanto económica como material, de personal y recursos en caso de una emergencia. Se cuenta con personal capacitado en Evaluación de Daños y Análisis de las Necesidades, Equipos de Nacionales de Intervención en Desastres, Brigadas de Rescate especializadas, Brigadas de Búsqueda con Perros entrenados, en fin Panamá cuenta con gente muy capaz, altamente especializada, muchos con experiencias vividas dentro y fuera de nuestras fronteras. Lo único que necesitamos es que todas estas personas e instituciones logren coordinarse y entender que deben superarse diferencias ideológicas, personales y hasta partidistas para lograr responder a una muy posible emergencia que por primera vez sobrepase las capacidades de respuesta de nuestro país.
Fin del periodo de preguntas y respuestas.
Cada uno de estos eventos deja lecciones aprendidas y lo que este “fin de semana movidito” me deja a mí es una gran preocupación sobre los conocimientos reales que tiene nuestra población sobre como actuar ante un evento sísmico.
A mi modo de ver el SINAPROC debe orientar sus esfuerzos en la capacitación de la población en general en estos y otros temas similares, educar a la población y mantenerla informada de la situación y de las medidas que debe tomar ante estos eventos. Los medios de comunicación, tanto radiales como televisivos, debería mantener un protocolo de emergencia para poder transmitir información clara y oportuna que generen las instituciones encargadas de divulgar el estatus de la emergencia. Mucha gente espero despierta varias horas un comunicado de los medios, una “Ultima Hora… Interrumpimos nuestra programación regular…” la cual nunca llego. Es tan fácil como colocar un pequeño cintillo en pantalla que te diga, la magnitud del sismo, localización y las recomendaciones a la población o simplemente repetir esta información en las emisoras radiales que a esas horas de la noche para el desconcierto de todo el país seguían con su programación habitual mientras muchísima gente no podía pegar un ojo por no tener acceso a la información.
Bueno con esto último les dejo, esperando les sirviera para conocer realidades de nuestro bello país. Espero no se estresen más de lo debido y recuerden que lo más importante es mantener la calma y sobrevivir ante un evento, las perdidas materiales se pueden recuperar, una vida simplemente No.
Galen M.*
* El autor es EDAN-OFDA (EDAN: Evaluador de Daños y Analista de Necesidades, OFDA: Oficina de Asistencia para Desastres de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos) y fanático adicto al internet y al libro de ciencias naturales.
viernes, 29 de mayo de 2009
El milagro del 29 de mayo.
Justo en ese momento se conectaron todas las piezas, supuse que el “Bell Huey”(1) que acababa de ver pasar dos veces en vuelo rasante sobre Avenida Balboa tenia que ser el que mi madre intentaba explicarme se había desplomado en Calidonia. No era nada extraño ver aquel helicóptero en vuelo a baja altura pues habitualmente lo veíamos haciendo aproximación al helipuerto del Hospital Santo Tomas, terminando misiones de Evacuaciones Aeromédicas (MEDEVAC). Cerrando la llamada marque lo más rápido que pude a la estación de control de emergencias y al preguntar por la situación un frenético operador me dijo:
“Si estas en el área de Calidonia dirígete al Machetazo rápido, rápido un helicóptero acaba de explotar”
Saliendo de la oficina a toda carrera pase frente a la sala de urgencias del Hospital Santo Tomas donde ayude a un sargento de la policía de transito a mover algunos pilotes de concreto que evitaban que autos se estacionaran, mientras él me decía:
“No sé que paso solo me dijeron que despejara todo esto que vienen muchas ambulancias”
Subiendo las calles llegue al lateral del edificio de la Lotería Nacional, la ruta me llevo hasta la vía principal de Calidonia y bajando hacia El Machetazo me encontré de frente con muchísima gente, en su mayoría mujeres aterradas con niños en brazos, que corrían calle arriba. En sus rostros podía verse el miedo y desesperación. Fue en ese momento la primera vez que pensé “esto no esta pasando y que hago corriendo en dirección contraria”. A pocas cuadras pude ver el punto de impacto marcado por una columna de humo que salía de un edificio.
Poco a poco iba enfrentando la realidad. Al llegar a Calle Q, encontré la cabina de mandos del Huey destrozada en medio de la calle. Se podían ver los puestos del piloto y copiloto, el panel de instrumentos y partes del bastón de mando en medio de la calle, habían un par de cuerpos tirados en la calle y otro colgando desde la cornisa del segundo piso del edificio en llamas, créanme que esa es una escena que no se puede olvidar fácilmente. Entre la gente que estaba en el lugar, identifique a dos compañeros de rescate corriendo entre los escombros. Corrí tras ellos y en medio del ruido del fuego pregunte:
“¿Donde están llevando los heridos, identificaron a los pilotos? ¿Dónde esta el puesto de mandos?”
Por toda respuesta contestaron señalando la vía principal:
“No sabemos de heridos, el puesto lo están montando al frente del edificio”
Retrocedí calle arriba y me encontré con más y más personal de emergencias, bomberos y policías que convergían en el punto de impacto. El punto de impacto del SAN-100.
Aquel día perdieron la vida 11 personas entre ellas 4 miembros de la Policía Nacional y 7 miembros de una delegación de Carabineros de la República de Chile, entre estos último el General José Alejandro Bernales Director de Carabineros.
Este incidente trajo a la luz una realidad que hoy, día a día, deben enfrentar las tripulaciones de las pocas naves operativas que conforman el Servicio Nacional Aeronaval. No es la primera vez que una de estas aeronaves cae a tierra con la lamentable pérdida de tripulaciones. En registros oficiales se establece que desde 1997 hasta 2008 han ocurrido 17 accidentes de helicópteros los cuales han cobrado la vida de 22 personas.
Solo para poner en perspectiva estos incidentes, el más impactante de ellos se dio el 26 de noviembre de 1997 cuando el SAN-124, se precipito a tierra cobrando la vida de 9 personas entre oficiales de policía y civiles, en este incidente sobrevivieron 2 personas. Pero remontémonos un poco más cerca al 29 de mayo, cuando el 19 de marzo de 2008, se da un incidente que de haberse convertido en un accidente no hubiera pasado tan desapercibido y olvidado como lo esta hoy.
"Fueron los peores 15 minutos de mi vida. Los nervios se reflejaron hasta en los rostros de los pilotos"
Fueron las palabras expresadas a los medios de comunicación por parte del Sr. Rubén Arosemena, actual Primer Vicepresidente de la República, luego que el bimotor Aviocar SAN-250 que lo transportaba a él, junto con su esposa y a varios amigos personales hacia la provincia de Chiriquí, sufriera la falla y apagado en vuelo de una de las dos turbohélices, obligandoles a realizar un aterrizara de emergencia en la provincia de Veraguas.
¿Qué hubiera sucedido de haberse estrellado esta aeronave el 19 de marzo?
¿Por qué un Primer Vicepresidente de la República debe verse involucrado en carne viva en un incidente como este, para comprender que es tiempo ya de modernizar o poner más atención a una flota de aeronaves que prestan servicio a nuestro pueblo?
Estos son los mismos Aviocars y Helicopteros que realizan transporte de personal gubernamental, personal policial, evacuaciones aeromédicas o transportan maestros y profesores a las áreas de difícil acceso de nuestro país. ¿Estaremos esperando otro incidente donde si tengamos que llorar más tripulaciones perdidas? (2)
En medio del puesto de mandos del accidente del SAN-100, fui uno más de los testigo de lo que yo en particular empiezo a llamar “el milagro del 29 de mayo”, pues no hay otra palabra que describa lo allí vivido esa tarde en la Ciudad de Panamá.
Hay que señalar el hecho de que no se dieron heridos de gravedad en tierra, en medio de la calle o dentro del mismo edificio que recibió el impacto directo del helicóptero. Esto me deja realmente pasmado de asombro. Así estuve un largo rato allí de pie a menos de 500 metros de donde ardían los restos del helicóptero y al mirar a mí alrededor podía ver restos de escombros, metales, concreto, muchísima “metralla” generada por el impacto y la posterior explosión del aparato. Metralla que cubría la calle que solo minutos antes había estado repleta de peatones y autos, autobuses, en fin llena de gente inocente que a esa hora de la tarde comían en las fondas cercanas, hacían sus compras de la quincena en el supermercado o simplemente esperaban el autobús después de salir del trabajo. Toda esta gente debe su vida a aquel milagro del 29 de mayo.
Más milagros me esperarían al ver llegar, a escasos minutos del impacto, a un grupo no menor a 15 unidades de los voluntarios de Cruz Roja completamente equipados para labores de búsqueda y rescate, prestos a iniciar la ayuda a los heridos en tierra, los cuales gracias a la intervención divina no existían. Al acercarme a ellos y preguntarles:
"¿Cómo llegaron tan rápido y cómo y donde se equiparon tan pronto…?"
La respuesta me dejo mucho más pasmado
“Todos pedimos permiso hoy en el trabajo y estábamos en una práctica de rescate cuando nos llamaron para venir aquí”
Créanme de no haberlo vivido no lo hubiera creído.
Pudiera también mencionar que en la desesperación de los bomberos por apagar las llamas y con la escasa esperanza de encontrar sobrevivientes, los bomberos luchaban con muy poco equipo contra un fuego que estando parado en la acera de enfrente se sentía el calor y se podían escuchar las explosiones secundarias dentro de la estructura, que valor tienen esos hombres al enfrentar casi sin recursos estos fuegos. Muchísimos bomberos empezaron a agotarse rápidamente por el calor y por el sol de medio día que ardía sobre nosotros. Al ellos aproximarse al puesto de mandos, el agua para rehidratar a los bomberos no había llegado desde el cuartel principal, fue entonces cuando una señora que vendía Hot Dogs en la esquina de El Machetazo tomo su tanque de chicha de naranja y empezó a repartir la chicha de su venta del día a todos los bomberos que podía. Cuando finalmente llego el agua para los bomberos, no llegaron los vasos y nuevamente la señora del carrito de Hot Dogs saco un paquete de 100 vasos y empezó a repartirlos entre los rescatistas, puedo decir que pocas veces he visto gestos tan desinteresados y desprendidos como aquel día, me toco ver como alguien tan humilde necesitaba hacer algo para sentirse que estaba de alguna forma ayudando en tan difícil situación.
Un año ha pasado desde aquella tarde de mayo y muchas dudas quedan por resolverse, el informe final atribuye el desastre a la falla del motor de la aeronave y a la falta de preparación de la tripulación del SAN-100.
Muchos son los que han levantado su voz, dándose golpes de pecho y hacen de tan terrible incidente, material para desacreditar y desmeritar la labor de Gobierno Nacional o la labor del Servicio Aéreo Nacional. La muerte de tan distinguidos invitados de la República de Chile, es extremadamente lamentable. Nada ni nadie nos prepara para enfrentar una situación tan devastadora como la vivida ese 29 de mayo, solo viviéndolo se puede entender el sentimiento de tristeza y de impotencia por no poder ayudar a estas personas.
Personas que nada tenían que ver con rencillas políticas o partidismo recalcitrante, personas que fueron victimas de la “negligencia de un piloto” según detalla el informe oficial de la tragedia.
Pero yo me atrevería a decir que fueron victimas de la negligencia de un país, un país donde gobierno tras gobierno conocen e ignoran las deficiencias y limitaciones que mantienen muchos de los estamentos de seguridad del estado, donde hombres y mujeres a diario arriesgan sus vidas por ayudar, proteger y servir a otros, gente que en realidad sí trabajan por y para la gente aun a costa de tu propia seguridad. Una nación donde si hay dinero y se puede hacer la inversión para obtener millonarios botines políticos para los miembros del partido de turno. Me parece muy injusto culpar de una tragedia tan grande a una sola persona, que muerta no se puede defender, sin tomarse un momento y meditar como nación, como país, como gobierno, como ciudadano y pensar:
¿Qué estamos haciendo para proteger a nacionales y extranjeros que visitan nuestra patria?
¿Esta tragedia pudo haberse evitado?
¿Debemos esperar más tragedias como esta para darnos cuenta que en estas situaciones no falla una persona?, falla un sistema, falla el gobierno, falla el país entero.
Alejándome del punto de impacto del SAN-100, cuando las esperanzas de encontrar a algún sobreviviente se habían desvanecido por completo. Me despedí de todo el personal que pude y me toco hacer una oración dando gracias por aquel milagro y pidiendo por el descanso y paz a las almas de aquellas personas que encontraron su final en tan trágica situación. Solo espero y ruego que en nuestro país no vuelvan a ocurrir tragedias como esta, o por lo menos esperando que estemos preparados para poder prevenirlas y enfrentarlas, pues ¿si me preguntan sí todo aquello fue un milagro o fue suerte?, les diría que quiero creer que fue un milagro, pues bien dicen que a todos se nos acaba la suerte.
Galen M.
(1) El nombre oficial designado a este tipo de helicópteros por su fabricante Bell Aeroespacial fue HU-1 (helicopter utility - one), lo que provoco se le apodara “Huey”
(2) Documento “Panamá compra” sobre la reparación de la aeronave Aviocar SAN-250
http://www.panamacompra.gob.pa/documentosconvertidos/2008-0-04-0-08-LP-001177-RS-01.Pdf
Quiero agradecer a todos aquellos Bomberos, Policías, Paramédicos, Rescatistas y demás miembros de seguridad que acudieron a la emergencia de aquel 29 de Mayo. Que Dios y la Patria nos cuide y proteja compañeros.
sábado, 16 de mayo de 2009
Crónica de una epidémia anunciada...
Y les repito el nombre A/H1N1 o Influenza Humana, pues por más que el Ministerio de Salud ha reunido a los medios de comunicación y les ha explicado hasta la saciedad todo lo referente al virus, pues algunos periódicos de circulación popular, se empeñan en llamarlo mal.
¿Será que los editores de estos periódicos consideran que el pueblo panameño es demasiado inculto para decir A/H1N1 o Influenza Humana?
¿Será que tienen algo en contra de la pobre gente que se dedica a este negocio y que hoy día la esta pasando muy mal por que siguen nombrando mal la enfermedad?
¿Será que son vegetarianos?
Bueno el caso es que en referencia al título…
La epidémia mundial de influenza que desde finales de abril inicio en el hermano país de México, aprovechando el punto para unirme a las voces que protestan en contra de la discriminación hacia los Mexicanos pues nadie escoge enfermarse de algo y menos contagiar a otros, se ha propagado a nivel mundial a una velocidad pasmosamente rápida y al momento en que escribo estas líneas 8,451 personas están infectadas y 72 personas han muerto por complicaciones producidas por estar infectados. Estas son realmente malas noticias y pues se espera que en el transcurso de una semanas muchas más personas infectadas se reporten en los países afectados o países no afectados hasta el momento.
Es muy lamentable que estas personas murieran, y digo personas pues hablar de “casos” les priva de una particularidad muy importante a mi modo de ver, les priva de su humanidad, sus familias no lloran hoy un “caso”, sus familias lloran una persona que ya no estará con ellos. Mis más sinceras condolencias para los familiares de estas personas y que sean de la religión que sean, los que ya no estan con nosotros descansen el paz y en la protección de su Dios.
Las buenas noticias, si es que las hay, es que con las semanas transcurridas desde el primer brote hasta la fecha se ha podido determinar que este nuevo bicho A/H1N1 tiene una taza de letalidad realmente baja, algunos expertos afirman que es casi menor al 1%, en comparación a la Influenza H5N1 que demuestra una letalidad superior al 35%. Igualmente señalan que las muertes de pacientes infectados con el virus se han manifestado generalmente en personas con enfermedades previas que se han complicado al momento de infectarse o en el peor de los casos personas que enfermaron y al pensar que se trataba de un resfriado común no buscaron ayuda médica a tiempo.
Pero todo esto ya se sabe o esta dicho por los expertos y los medios de comunicación serios, repito medios de comunicación serios.
Lo que mucha gente desconoce es que este tipo de situaciones se han venido dando recurrentemente en la historia de la humanidad, solo basta con abrir un buscador en Internet y escribir “Peste negra” o “Gripe Española” o más recientemente “SARS - Síndrome Respiratorio Agudo Severo”.
La historia demuestra que la aparición de enfermedades epidémicas de alta letalidad y rápido contagio muestra un ciclo de aparición de aproximadamente cada 50 a 80 años, estas enfermedades pueden ser contenidas más no pueden ser evitadas.
Por estas y muchas más razones los gobiernos de muchísimos países desde hace años han incrementado su capacidad de respuesta y de investigación ante una enfermedad epidémica emergente de rápida propagación.
Saliéndonos del plano internacional y volviendo a nuestro querido Panamá, puedo decirles que hace 10 años esta situación nos hubiera agarrado literalmente y dicho en buen panameño “con los pantalones abajo”. Hoy en día se cuenta con una gama de recursos humanos y equipamiento casi o de primer mundo en materia de investigación, manejo y control de enfermedades.
Sumado a esto la gran capacidad de comunicación, coordinación y apoyo directo de instituciones gubernamentales o semi gubernamentales con instituciones internacionales y mundiales que en este momento llevan la voz de mando en la investigación y tratamiento de esta situación. Solo por mencionar la labor del Ministerio de Salud en conjunto con el Instituto Conmemorativo Gorgas con el apoyo del CDC (Centro de Control de Enfermedades) de los Estados Unidos y de la Organización Mundial de la Salud.
Pero ¿Qué pasa cuando se tiene todo esto, pero se tiene también cierto porcentaje de la población panameña pobremente educada en temas de salud o en cualquier otro tema (no quería mencionar a Confucio el chino-japones pero no pude evitarlo)?
Pues lo que hemos tenido estas ultimas semanas:
Tapabocas: El uso de tapabocas se ha incrementado de manera tal que ya no se consiguen en las farmacias, la gente los usa teniendo o no teniendo síntomas de gripe, estos tapabocas dan a la población un alto grado de seguridad o les hace pensar que es un escudo contra la enfermedad.
Esto me dice que la gente se preocupa por no enfermarse, y que están pendientes de las noticias y de los medios de comunicación.
Ahora la horrible verdad y otras hierbas aromáticas, el uso del tapabocas no te protege del contagio de enfermedades que se transmitan por partículas de un virus transportadas por el aire, si usas un tapabocas al respirar podrás notar que el aire entra y sale libremente por los laterales del tapabocas. Los tapabocas originalmente son para uso de personal médico que atiende pacientes con enfermedades de muy bajo o mediano nivel de contagio y para personas que estén con síntomas de estas enfermedades y que al hablar o respirar con el tapabocas no dejen que sus fluidos salgan al aire.
A menos que tengas una mascarilla o respirador con capacidad de filtro N95 no estas protegiéndote de nada. Estas mascarillas son aquellas que tienen dos ligas, una superior y una inferior y claramente tienen escrito N95 en alguna parte. Este tipo de respiradores hacen un sello casi hermético evitando así que el aire no filtrado entre en contacto con tu boca o nariz.
Sobre esto me ha tocado ver cosas muy interesantes en la ciudad. Gente que esta en los Malls con el tapabocas puesto, luego les ves pasar quitándose y poniéndose el tapabocas cada vez que hablan, luego los ves pasar con el tapabocas colgando del cuello o en la mano, para finalmente ver que se quitaron el tapabocas luego que se les olvido para que lo usaban.
Caminando las calles me he encontrado con una cantidad asombrosa tapabocas tirados en la vía, realmente esto si representa un peligro tanto para el medio ambiente como para el personal de aseo de nuestra ciudad el cual dicho sea de paso, están pobre o nada equipado para realizar su trabajo y de paso protegerse de cualquier enfermedad.
Vacuna: La vacuna que esta colocando el Ministerio de Salud es la vacuna contra la influenza estacional, no es la vacuna contra el A/H1N1, se esta protegiendo a la población menor de 5 años y mayor de 60 años.
La demás población puede comprar esta vacuna en clínicas y protegerse de la influenza estacional.
Cualquiera que le diga que “esta vacuna le protege un 50% de la influenza A/H1N1” simplemente le esta mintiendo o definitivamente no sabe de lo que esta hablando.
Es importante que todo el que puede se vacune pues así evita enfermar de influena estacional y congestionar las salas de atención de hospitales que están atendiendo posibles casos de A/H1N1, igualmente nos protege de estar sentados varias horas al lado de alguien que si esta contagiado, esperando que nos atiendan cuando solo tenemos un resfriado común que pudimos evitar vacunándonos.
La vacuna contra el A/H1N1 actualmente se desarrolla en laboratorios especializados y se espera que se tenga una primera vacuna en un periodo de 2 a 3 meses, siendo bastante optimistas.
Es mi opinión que aquella antigua práctica de cortar un dedo al que sea sorprendido robando, le sea aplicada a aquellos que robaron las vacunas contra la influenza estacional en el Centro de Salud de Tocumen. No estoy jugando. El robar medicamentos para una población preocupada por sus niños y sus ancianos no es un juego. Cualquiera que tenga conocimiento de quienes fueron los desgraciados que hicieron semejante cosa, le pido les denuncie y si no lo hace, lo felicito si puede dormir con la conciencia tranquila.
Cierres de actividades: Mucha gente esta molesta por que no se han cerrado escuelas, comercios o aeropuertos y sí se han cerrado eventos deportivos, presentaciones de Autos Moustros y otros.
Señores, aunque el cierre de estos eventos afecten la economía de algunas personas y limite a parte de la población su capacidad de divertirse, pues es solo eso “diversión”, las escuelas, comercios o aeropuertos cumplen tareas que no se pueden detener, por que sí se detienen, el costo de paralizar un país podría ser peor que una enfermedad pandémica. En México esta decisión se tomo por que en ese momento aun se desconocía que capacidad de letalidad tenia el virus y no se sabia a ciencia cierta como se contagiaba, actualmente las autoridades nacionales suspenden todo lo que para ellos represente un alto nivel de riesgo para la población y de ser necesario tomaran las medidas que se requieran.
Ministerio de Salud: Actualmente el ministerio de salud contabiliza 43 personas infectadas con el virus y muchos gritan que no se hizo nada para evitar que se contagiara a la población, pues la verdad pienso que el personal encargado ha hecho una labor titánica para ayudar a los contagiados pues a diferencia de otros países se ha hecho investigación y búsqueda epidemiológica casa por casa, escuela por escuela, oficina por oficina.
Esto a dado como resultado que el numero de contagiados se dispare rápidamente y que todo el mundo diga que nadie esta haciendo nada y que hay un pueblo preocupado por la situación.
En cambio solo hay que ver las calles llenas de las volantes repartidas por el Ministerio y las autoridades, toda la información que requiere el público sobre higiene y lavado de manos, a donde llamar y los signos y síntomas de la enfermedad esta tapizando las avenidas de la ciudad. Igual tenemos gente molesta por no poder ir a una final de béisbol donde algunas personas contagiadas se pudieran reunir con personas de provincias de toda la república haciendo así imposible contener el virus en una sola área específica. También tenemos algunos de los expertos de los medios de comunicaciones los cuales no hacen más que alarmar y desinformar a la población, de paso pidiendo seriedad y profesionalismo a las autoridades, cuando por ejemplo esos serios y profesionales comunicadores sociales salen en programas de opinión hablando con un Muppet (Créanme a mucha gente le cae mejor el Muppet).
Para concluir mis ya normales y extensos pensamientos, pensando que alguien en particular los lea y que en algo les sirva el tiempo que invierto en escribirlos. Les pido a todos que sigan las recomendaciones de las autoridades y que estén pendientes de las noticias. Puede ser que esta no sea la pandemia letal que los expertos han pronosticado pero nos dejará muchísimas lecciones aprendidas para el futuro.
Un último pensamiento les dejo, esta frase llego vía msn y me dio directo en la cara y espero a ustedes también les impacte.
“En Panamá hay 43 personas infectadas con A/H1N1 y todos quieren usar una mascarilla, igualmente hay más de 9,000 personas infectadas con VIH y más de 20,000 que no saben que lo tienen…. Pero casi nadie quiere usar condón”
Señores hagan caso a las autoridades aunque no sean del partido que les guste. Gústeles o no les guste, están trabajando por mantenerlos saludables.
Protéjanse
Galen M.
jueves, 30 de abril de 2009
Alea Jact Est... (La suerte está echada...)
En las últimas tres semanas las pocas veces que he podido compartir un rato de ocio con mis amistades, 7 de cada 10 me han preguntado lo mismo: "¿Por quién vas a votar?"
Estamos a solo horas de una de las elecciones presidenciales más comentadas que este pequeño país puede recordar, y créanme que no serán recordadas por la calidad e intachable carrera política de los aspirantes a portar la banda presidencial y mudarse al Palacio de las Garzas (las cuales en las dos ocasiones que he ido a palacio no las he visto).
De más esta mencionar los tan enriquecedores comerciales y rumores que una u otra campaña han vertido sobre sus rivales, campañas tan sucias que han dejado a más de dos candidatos cubiertos de estiércol hasta las narices.
Campañas que el ciudadano común ha tenido que aguantar por más de un año. Que bueno sería si fueran campañas donde te digan ¿Cómo, cuándo, quién y con qué van a solucionar los problemas de este país?
En cambio como ya he mencionado en otras ocasiones todo lo que nos han aportado a sido: “entre todo lo malo de la clase política de este país nosotros somos lo menos malo que te puede pasar en los próximos cinco años, vota por nosotros”
Hace muy poco escuche una frase por allí y me hizo reír y meditar sobre hasta que punto el pueblo esta hastiado de la campaña:
“Basta de Escándalos, queremos Promesas…”
Señores candidatos, yo sé que ustedes no me leen ni mucho menos me hacen caso, pero por las dudas les menciono cositas que ya todo el mundo sabe que hay que cambiar o meterle cuidado en este país:
Seguridad Ciudadana: El pueblo no puede vivir más detrás de puertas y ventanas cubiertas de barras de hierro y serpentinas de alambres de púas o navajas, ¿Quiénes son los que deberían estar presos, la población en sus casas o los delincuentes?
Educación: A parte de que estamos total y absolutamente desfasados en materia educativa, nuestros estudiantes salen de los colegios tan mal preparados que para entrar a la universidad hay que hacerles una mediana y así garantizar la matricula de nuevos estudiantes universitarios, tambien tenemos la falta casi total de enseñanza de valores tanto en el hogar como en las escuelas, donde creo que ya no se enseña el respeto a las demás personas, a tus mayores, a los símbolos patrios, a lo que no es tuyo y respeto a ti mismo como persona, no por lo que eres o tienes sino por lo que vales.
Hay que hacer algo y pronto con la calidad de la enseñanza en este país y para esto hay que hacer una labor muy fuerte de concientización tanto de estudiantes como de profesores. Como diría mi padre: “Lo único que no te pueden quitar es lo que sabes, y si no sabes nada no tienes nada”.
Transporte Público: Uno de mis temas favoritos.
Empleo: Una de las cosas que más me intriga del ciudadano panameño promedio es que nacieron para ser jefes. Se las saben todas y si no las saben las inventan, un panameño promedio no puede ser empleado de nadie porque simplemente no puede sentirse a gusto y realizado laboralmente.
¿Pero de donde aprendieron a ser jefes, si nuestro sistema educativo solo nos prepara para ser empleados?
Conozco muy pocos panameños que se puedan llamar a sí mismos “Empresarios emprendedores”, pero conozco a muchísimos panameños que se sorprenden al ver como un extranjero venido de Tangamandapio (ese lugar si existe señores búsquenlo en el internet) llega a Panamá con 5 dólares en el bolsillo y a los meses ya tiene un negocito de algo que le da para vivir.
Señores los “riales” están en la calle solo hay que saber recogerlos.
Realmente me indigna como persona escuchar de cierre de calles por ciudadanos que quieren un aumento en el subsidio de desempleados pues no tienen con que comer. ¿Acaso les faltan ambas manos y ambas piernas?
Bueno hasta aquí con mi lista pues podría extenderme hasta el infinito y más allá…
Lo que más lamento de todas estas contiendas electorales es que los ciudadanos de diferentes estratos sociales por sus convicciones partidistas o idealistas, terminan enfrentándose unos contra otros, mientras los dirigentes políticos al finalizar las campañas, todos son amigos.
He vivido en esta tierra hermosa por más de 30 años y nadie me puede engañar sobre que tanto se ha sufrido por divisionismo y enfrentamientos políticos, aquí se ha derramado sangre de ambos bandos y espero en Dios que nunca más se vuelvan a repetir los oscuros días de mi patria.
No tapemos el sol con un dedo señores, la política en Panamá con esta campaña ha dejado muy claro que está a años luz de volver a tener credibilidad y decencia (si es que alguna vez la llego a tener). Estas campañas tan desastrosas lo único que me han dejado a mí es la idea de que en un futuro no muy lejano una facción muy radical y pobremente educada pero muy bien organizada y con grandes medios económicos (ganados construyendo edificios gigantescos por toda la ciudad), puede postular a cualquier candidato sacado de la Caja del Cereal, en el Millo o del paquete de chicles y este candidato facilmente puede llegar a Presidente pues nadie cree ya en los partidos políticos históricamente fuertes.
Este 3 de mayo se define el futuro de un país con mucha suerte, con mucha historia, con muchos sueños y muchísimas ilusiones, no me agradaría estar en la piel de estos candidatos a Presidente pues mucha gente tiene todas las esperanzas puestos en ellos y lo más triste de todo sería que les defraudaran.
Finalmente el sentimiento que percibo de la mayoría de la gente con quien converso, se podría resumir en una frase que leí en el cartel de una película: “Alien Vs Depredador: Gane quien gane nosotros perdemos…”
Galen M.
PD: Con especial agradecimiento a Ruth y saludos de Kenny.
martes, 17 de marzo de 2009
Lo más malo de las cosas malas...
- “¿Por qué la ciudad no esta amurallada, no hay defensas para protegerla?”
- “En nuestros días las amenazas de nuestra ciudad no vienen de afuera vienen desde adentro”
Que comentario tan acertado en una triste realidad que vive nuestra ciudad estos días, donde solo se sabe hablar de violencia, delincuencia, asesinatos, muertos y heridos.
Acabamos de vivir uno de los episodios más impactantes de esta oleada de violencia, donde en una mañana tranquila, dos personas inocentes pierden la vida, a diferencia de muchos casos esta vez una de esas personas se trataba de un funcionario de mediano nivel del gobierno nacional. Esto dio pie a que todo el que sabe y hasta el que no sabe de seguridad hablara hasta el cansancio sobre el tema. Pero…
¿Qué ha estado pasando en los meses anteriores a la mañana del martes 10 de marzo?
Todas las noches nos acostamos y todas las mañanas nos despertamos con noticieros que solo nos hablan de “las policiales” donde los cuartos de urgencias y la fiscalía atienden un número siempre creciente de heridos y muertos producto de asaltos, riñas, peleas o las famosas guerras entre bandas. Poco a poco esto se ha vuelto común en un país que el común denominador era no sentir temor de andar por las calles. Actualmente el ciudadano día a día se siente más y más inseguro en las calles de nuestra ciudad. Parece mentira que hace cosa de un par de años nos asombraba escuchar que alguien aparecía muerto en algún paraje solitario, hoy día sí solo hay tres o cuatro ejecuciones a la semana pues, vaya, fue una semana tranquila.
¿Pero que nos ha llevado a esto?
¿Cómo dejamos que la delincuencia nos superara?
¿Cuándo los muertos se volvieron el denominador común del noticiero?
¿Cuándo el ciudadano termino siendo el prisionero de su casa o de su apartamento?
Pero lo más importante:
¿Qué estamos haciendo como sociedad para evitar esto?
El problema de la violencia en nuestras calles no es un problema estatal, si así lo fuera ya la misma sociedad lo hubiera mandado a privatizar, este problema no atañe solamente al gobierno o a los estamentos de seguridad del estado. Es deber de cada uno de nosotros luchar contra esto que no solo afecta a unos cuantos, nos empieza a afectar a todos. Vivimos con la mentalidad obsoleta de creer:
"Si a mi no me afecta eso no es conmigo, eso es problema de otros".
"La policía debería meter preso a los maleantes, yo sé quienes son pero no los denuncio para no meterme en problemas".
"La policía nunca llega cuando se le necesita, pero que la llame otro que yo no quiero problemas".
Aquí me detengo pues podría seguir enumerando las excusas que presentamos para no hacer nada, pero el elemento común en estas frases es “el problema es de otros”. Sí, eso es problema de otros hasta que el otro termina contagiándote su problema.
Bien lo dice una frase muy famosa “Lo más malo de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”.
Nos acercamos a velocidad vertiginosa a una elección presidencial y diario sufrimos una campaña electoral en la cual aun no hemos escuchado ni 10% de propuestas sobre soluciones, y de cualquiera de los partidos en disputa seguimos escuchando 110% de “yo seré muy maleante pero no estoy loco”, “yo soy loco pero no me junto con malandrines de barrio, yo me junto con mafiosos de condominios y empresas” y al final todo se resume en campañas destinadas a convencernos que “entre todo lo malo de la clase política de este país nosotros somos lo menos malo que te puede pasar en los próximos cinco años, vota por nosotros”
¿Será que este país el crimen sí paga?
Después de toda la selva virgen hablada en los medios, después de este triste incidente que “por ahora” es el más dramático de esta escalada de violencia, un par de puntos llaman mi atención:
Por años hemos seguido el juego a las organizaciones internacionales y a los grupos de protección, los cuales nos han hecho aplicar leyes pensadas en el extranjero para proteger los derechos de los adultos y menores infractores, proteger sus vidas y su dignidad como personas. Pero ¿quien protege los derechos, la vida y la dignidad de las víctimas de estos “infractores”?, acaso alguien se hará responsable de la familia de ese humilde guardia de seguridad con más de una década de servicio, ese ciudadano que esa mañana se levanto temprano para llegar a su trabajo sin saber que seria su ultima jornada.
Que cómodo es para un delincuente ser detenido y puesto bajo las rejas donde día a día, duerme bajo un techo y come tres comidas calientes, planea su siguiente fechoría, conoce nuevos colaboradores para el siguiente golpe, trafica alguna sustancia ilegal dentro del penal o simplemente prepara una platina mientras escoge a quien apuñalar en la siguiente reyerta. ¿Saben que es lo irónico? Todo esto es patrocinado y financiado por los impuestos que usted y yo pagamos al estado.
¿Cuántas escuelas hay por construir o reparar?
¿Cuántas bancas escolares hay por arreglar?
¿Cuántas áreas hay por reforestar, por desyerbar o carreteras por limpiar?
¿Creen que si un delincuente supiera que caer preso implica “trabajar” para el estado y pagar su condena le quedarían más ganas de delinquir?
¿Cual es la excusa para dejarlos encerrados sin hacer más que rascarse… la barriga, se escaparan si los sacan a trabajar?
Bueno señores se escapan dentro o fuera de nuestras cárceles así que no veo cual es el problema de hacer que esa mano de obra haga algo por pagar su falta, trabajando para la comunidad y la ciudadanía a la cual debe su pena.
Los tribunales de justicia de este país son cada vez menos eficientes, donde juicios pueden pasar años sin realizarse sea o no culpable la persona imputada, lo lamentable de esto es que aun si fuera inocente ya esta condenado pues pasara algún tiempo en manos de un ineficiente servicio nacional de cárceles en los cuales todos los reos son mezclados no importa el nivel de su delito. Los fallos y absoluciones expeditos solo se dan en los casos que tengan a bien los magistrados.
El problema del narcotráfico siempre ha estado, esta, y estará presente en nuestro país, no podemos pensar que algún día acabará, pues eso solo pasará cuando la demanda de drogas en el país del norte baje y provoque una disminución en la oferta desde los países del sur, y como nosotros estamos a la mitad del camino pues así es la vida. Aun no entiendo por que es tan difícil para las autoridades pensar que es necesario pedir visas a los extranjeros que entren a nuestro país, so pretexto de que el pedirlas nos hará menos atractivos a la clase turista internacional. Señores, cualquiera que quiera venir de paseo a nuestro país no le importara obtener una visa pues muy bien dicen que “el que no la debe no la teme”.
Finalmente después de toda esta hierba que aporto yo a la selva virgen hablada estos días, solo les dejo este último comentario.
Hoy empezamos a darnos cuenta que nuestra bella Ciudad de Panamá, lastimosamente empieza a perder la hermosa inocencia que tantos años la hizo tan especial. No basta con pensar que otros resuelvan la situación, si no tomamos parte en la solución lastimosamente terminamos siendo parte del problema.
Galen M.
domingo, 22 de febrero de 2009
TAXI…
Pero la pregunta es: ¿Son los taxis más seguros y efectivos como medio de transporte?
Pues les hablare de mis experiencias, unas cuantas solamente pues podríamos estar aquí un par de meses comentando mis vivencias. No se preocupen no será nada grave, nada que un par de años de terapia no solucionen.
En la Ciudad de Panamá existe la particularidad que contamos con un número realmente considerable de unidades de taxi, la verdad no tengo números exactos. Igual ahorita pueden estar pensando, sí claro, cuando no quieres un taxi los ves pasar en caravana y te quieren llevar aunque no quieras. Pero cuando los necesitas desaparecen o simplemente dicen la palabra que en este país los hace famosos “NO VOY”.
“No voy” es la expresión más conocida por los usuarios de taxi. Ok, no culpemos de todo al taxista, pues muchas veces se enfrenta a la decisión de tomar una “carrera” (viaje en taxi) que lo pondrá cara a cara con una infinidad de tranques y áreas realmente congestionadas, donde vera como el dinero que gasto en combustible se va haciendo humo por el escape del auto, para cuando finalmente llegue al destino del usuario reciba menos de lo que costo el combustible que uso para la “carrera”. Hemos llegado al punto donde hasta el “No Voy” ha desaparecido, los taxista solo se detiene, unos les dice a donde va y ellos simplemente arrancan sin decir nada.
Estoy tentado a usar la táctica de un amigo que al parar un taxi en la avenida le pregunta: “¿Señor cual es su ruta?”. Sería de lo más simpático y práctico ver los taxis pintaditos de amarillo con las letras de sus rutas en el cristal del parabrisas.
Igual hay personas que crecen que ya la tecnología de los autos voladores que salían en un dibujo animado de mi niñez ya es una realidad. Un ejemplo es un taxista que a las 4 de la tarde toma mi “carrera” de Santa Ana a la Base Albrook y un hombre se le acerca y dice:
- “Oiga voy aquí cerca… ¿me lleva?”
A lo que el taxista responde:
- “¿Hasta donde va?”
- “Aquí cerquita hermano… voy cerca del Moscote" (Colegio José Dolores Moscote- Parque Lefevre)
Obviamente la percepción de distancia de ese pasajero es relativamente diferente a la de un taxista y pues el taxista que me llevaba solo sonrío y puso en marcha el auto.
Eso hay que considerarlo, pero ese es el mejor de los casos. Pues en otros casos rechazar una “carrera” no es solo por los tranques, es por el lugar a donde quieren ir algunos. Áreas donde hay que entrar no con un taxi sino con un auto blindado. Realmente yo lo pensaría dos veces al escuchar “a la Vigésimo Novena etapa de Santa Librada” o “al Sector 18 de Samaria” (obviamente estoy exagerando pero es para que se sienta que eso esta más lejos que el reino de los suegros Shrek, y ni hablar de lo peligroso).
Hace unos pocos años estuve casi diariamente viajando de la Base Albrook al área de El Dorado. Casi diario tomaba taxis para hacer el viaje y en esos viajes me toco conocer una gran cantidad de conductores de taxi. Créanme hay gente que es extremadamente buena en su trabajo como taxista y eso hay que reconocerlo. Es una lastima que como en todas las interacciones humanas lo malo siempre resalte o mejor dicho lo malo sea más recordado y visible que las buenas acciones.
Pero hay que mencionar que hay cada clase de taxista que para que les cuento. En todos aquellos viajes casi llegue a sacar un doctorado en “Psicología Taxistica”, pues si algo tienen los taxistas de mi país, es su capacidad de conversar sobre cualquier tema y cuando digo cualquier tema es cualquier tema. Pudiera ser desde política, el clima, economía internacional o el más importante “mujeres”, la mayoría de los taxistas poseen una basta experiencia práctica en este tema y créanme que una que otra cosa se aprende de ellos, sobre el clima y la política claro esta. Conocimientos enciclopédicos que sin demora están dispuestos a compartir con aquel pobre ciudadano que se vea en la necesidad de quedar atrapado en un tranque junto a él.
Dicen que mientras más hagas una cosa mejor terminaras haciéndolo, entonces ¿quien me explica que pasa con los taxistas, por que manejan tan mal? En la escala de peligros que un conductor debe enfrentar en las calles de la ciudad puede ser que los taxistas estén en el lugar # 2 del raking.
A todo esto las preguntas más repetitivas son:
¿Cómo acabar con los taxistas “No Voy”?
¿Cómo puede uno estar seguro que el taxista que te lleva no es un asaltante?
¿Cómo hacer más seguro un viaje en taxi?
Pues mi sugerencia para las autoridades de transporte terrestre seria implementar los inspectores de transito encubiertos, inspectores que en la ciudad se dediquen a solicitar “carreras” a los taxistas y aquellos que se salgan con el famoso “no voy” sean sancionados.
Igualmente las autoridades junto con la Licencia de Conducir deberían expedir o exigir a las piqueras de taxis una identificación que en tamaño visible pueda verse y leerse el nombre del conductor, su foto reciente y su número de identificación, documento que debería estar en un lugar visible en el taxi. Así en caso de algún incidente el usuario tendría mayor posibilidad de identificar al chofer o en caso de subir al taxi y no ver ese documento pues el usuario tendría que atenerse a las consecuencias.
Muchos taxistas son asaltados, lesionados y hasta asesinados por la delincuencia que ve en ellos una forma fácil de conseguir efectivo. La mayoría de los taxistas de piqueras cuentan con unidades de radio para comunicarse con sus bases, pienso pudiera investigarse la posibilidad de implementar algún tipo de “botón de pánico” el cual en caso de que el taxista este en peligro, pueda activarlo y dar su ubicación a su piquera o a las autoridades. La policía no puede proteger a todos los taxistas y es una locura pensar que cada taxista deba ser escoltado por un policía. Entiendo que estas tecnologías podrían resultar costosas pero ¿Cuánto vale una vida? ¿Cuántas vidas más tienen que perderse para buscar medidas de contención o protección para los conductores?
El ser taxista es una profesión peligrosa, más si eres un taxista como el que conocí una noche hace un buen par de años atrás.
Aun estaba en la universidad y debía presentar un proyecto final. Un día antes de la fecha final, como siempre el universo conspira para hacer la vida más interesante, mi laptop sufrió un pequeño percance, el cual solo podía ser solucionado por mi mejor amigo, casualmente se había mudado a Altos de San Antonio. Como no era sencillo repararla se hizo tarde, muy tarde así que a las 2 de la mañana, desistí de la idea de esperar la reparación de la laptop. Como pude llegue a Los Pueblos donde luego de unos interminables 30 minutos en una parada frente a una calle desierta un taxi 4X4 con un taxista amante del reguee se detuvo y me dijo a gritos para escucharlo sobre la música que salía del radio:
- “¿Pa’ onde fren?”
Con serias dudas existenciales contestes:
- “Terminal de buses de El Chorrillo” (sí, sí lo admito, soy un suicida)
- “Dale pues…”
Con muchas más de mis dudas existenciales y con la posibilidad de ser asaltado a las 2:30 la mañana por un taxista, pregunte:
- “¿Cuanto hasta allá?”
Preparado para pagar por lo menos 8 o 10 dólares, con la mirada confusa y mirándome el taxista me contesto:
- “Dame 3 palos pues…”
Subiendo a ese taxi a las 2:30 de la mañana, en mi mente solo había un pensamiento “voy a aparecer en el periódico de la mañana eso es seguro”.
Avanzamos por la vía y al llegar a la entrada de Paraíso San Miguelito, un grupo de tres personas “sacan la mano” para parar el taxi. Bien dicen que el Sentido Común es el menos común de todos los sentidos. En contra del sentido común y de todas las probabilidades el taxista se detuvo y pregunto:
- “¿Pa’ onde fren?”
Uno de los hombres contesto:
- “Pa’ la 16 Chorrillo”
- “Dale pues…”
A esta respuesta del taxista mi mente empezó a armar el titular de los periódicos y casi podía imaginarme las escenas en los noticieros donde la fiscalía hacia el levantamiento de los dos cadáveres en un paraje solitario.
Créanme que ese viaje “pal chorrillo” ha sido uno de los más estresantes y memorables que he hecho. De camino solo escuchaba el cuchicheo de los tres tipos sentados en el asiento posterior. Mientras que mi suicida taxista acompañaba “las líricas” que salían del escandaloso radio del taxi. En un momento una voz llego desde atrás de mí y yo solo pensé “solo tengo una navaja, pero a uno por lo menos corto”, esperé que la voz dijera: “Pasa la plata y dale suave”, pero para mi sorpresa el hombre sentado a mi espalda solo dijo:
- “Dale valor a esa plena fren…”
Solo eso dijeron antes de llegar a la calle 16 de El Chorrillo, bajarse y pagar la suicida carrera. El chofer avanzo rumbo a la terminal a las 3 de la mañana mientras mi pulso y respiración se estabilizaban. Aparcando frente a la entrada de la Terminal de El Chorrillo antes de bajarme le di los 3 dólares acordados mientras el taxista me decía:
- “Hey fren… esos manes se veían medio cizañosos sae… yo taba medio asustao”
Antes de bajarme le dije:
- “Pues yo también lo estaba…”
A lo que el taxista contesto:
- “Pero yo tengo aquí esto pa’ defenderme fren...”
Diciendo esto el taxista saco de debajo del timón un revolver calibre 38, cañón largo pavonado, que me mostraba con una sonrisa.
- “Yo les soltaba de una…”
Bajándome lentamente del taxis le agradecí la “carrera” y diciéndome “Suerte fren” se alejo del lugar perdiéndose en la oscuridad de la noche. Definitivamente que viajar en taxi en Panamá "es casi como leer es vivir toda una aventura".
Galen M.
PD: Gracias a sus correos y mensajes llenos de buenas y no tan buenas críticas a mis escritos, créanme que todas son aceptadas con muchísimo agrado y humildad.
Pueden escribirme a deapie507@gmail.com o visitar y unirse al grupo de Facebook “De A Pie 507”, los cuales he creado para aquellos que quieran dejar sus comentarios o sus quejas.
domingo, 11 de enero de 2009
El tiempo vuela cuando uno se divierte…
Pero en este punto… ¿cual es el tema hoy?… ummm pues no lo sé, parece que hoy no tengo un buen tema por desarrollar, algo que realmente me apasione y que quiera comentarlo con ustedes. Definitivamente debo salir a caminar más, debo ir a explorar una ciudad que en cuestión de segundos cambia y se renueva. A cuantos de ustedes no les ha pasado que al detenerse en un semáforo miran a un lado y dicen:
¿Eso estaba allí ayer?
¿Oye que paso con el local que esta allí?
¿Cuándo pusieron ese edificio de 25 pisos allí?
Que lastima, me hubiera encantado ir a ese lugar y mira ya lo están demoliendo
Parece que en la última línea hemos encontrado el tema. Debe ser uno de los “usuales sospechosos”, ¿ya lo vieron?, sí es ese el cuarto de izquierda a derecha. No, no estamos jugando a las Pistas de Blue. Sí, sí ese el de 7 letras y un punto arriba, sí el que comienza con “h” y termina con “a”, exacto el tema es “hubiera”.
Hubiera. ¿Cuantos de nosotros al arrepentirnos de algo no recurrimos a la famosa palabrita?
El hubiera es una malsana palabra que en muchos de nuestros casos vive presentes en nuestras vidas:
¿Si hubiera estudiado más para el examen final de Cálculo no tendría que repetir el semestre?
¿Si hubiera comprado eso antes no me estaría quejando de que, ahora que ya lo vengo a comprar, lo hayan vendido?
¿Si hubiera bajado de peso el año pasado no estaría quejándome que nada me queda este verano?
¿Si le hubiera dicho a tiempo cuanto significa para mí, tal vez las cosas no estarían tan mal en este momento?
Ven como hay una infinidad de formas de utilizar la misma palabra como excusa para una infinidad de situaciones en donde nuestras propia determinación, nuestra capacidad, nuestra autoestima, nuestras ganas de que algo que anhelamos se materialice son las piezas fundamentales para no hacer de nuestras vidas una colección de “hubieras”.
Que ganas de echar el tiempo atrás y comenzar todo otra vez.
Que ganas de volver a vivir las cosas una segunda vez con los conocimientos que ahora tenemos de esas mismas experiencias de las cuales nos estamos quejando. De haberlo sabido antes no hubiera cometido tantos errores. Esas mismas cosas que nos enseñaron a madurar y a pensar dos veces las cosas. Créanme no hay nada de que quejarse, cada una de las cosas que hemos vivido buenas o malas han sido para que cada uno de nosotros ponga los pies en la tierra y volvamos a pensar las cosas antes de hacerlas, eso se llama vivir.
El tiempo vuela cuando uno se divierte… Ya nos alejamos de la navidad y medio país inicia el conteo regresivo para la fiesta de carnaval. Esa es mi gente, mi país, mi patria, aun seguimos sintiendo el olor a pino traído del Canada y ya estamos pensando en cuatro días de mojadera. Ojo que no le estoy reprochando nada a nadie, cada quien es libre se hacer su vida una experiencia inigualable. Solo les digo que hagan lo que tengan que hacer y no tomen por excusa un “hubiera” cuando todo lo que tenías que hacer era simplemente eso “hacer algo”.
Hacer algo tampoco puede ser sinónimo de éxito, “hacer algo a tiempo” es lo que se requiere para no estar pensando en hubieras al final de la jornada.
Hace poco me dijeron que “lo más triste de vivir es dejar que la vida viva por ti”. No dejes que la vida viva por ti, tú tienes que vivir la vida. Cada uno es responsable de su destino, y cada quien debe hacer lo que pueda por ser feliz.
La noche del 4 de noviembre de 2008, a las 11 de la noche, pude ver como el mundo nuevamente me sorprendía cambiando ante mis ojos. Esta vez no cambio ante mis ojos llenándome de terror como aquella mañana del 11 de septiembre de 2001. Esta vez veía como una muchedumbre en un parque de Chicago celebraba la elección del primer presidente negro de los Estados Unidos. Pero no fue eso lo que más me llamo la atención del asunto, lo que más me impacto fue una frase que escuchara aquella noche:
“La política del miedo ha sido reemplazada por la política de la esperanza”
Año 2009 un año de retos. En cualquier escenario que mires el 2009 parece estar aguardándonos. Si no tenemos la capacidad para enfrentar este nuevo año y superarnos, creo que ya va siendo tiempo que tomemos las medidas necesarias para estar listos para esos retos. Tomemos esa frase y hagámosla cierta, no dejemos que nuestros miedos he inseguridades nos hagan ver pasar la vida ante nosotros que esperamos sentados a que algo pase. Reemplacemos esto por esperanza, esperanza en poder ser y dar lo mejor que podamos de nosotros mismos en cada aspecto de nuestras vidas.
Galen M.
PD: Dedicado a ti corazón.