martes, 20 de diciembre de 2011

La lista de los Caídos el 20 de Diciembre de 1989.


Tropas de Ejercito de los Estados Unidos fallecidos en acciones de combate el 20 de diciembre de 1989.

1) John Conner. - Teniente. - SEAL Team 4 (Fuerzas Especiales de la Marina).

2) Donald L. McFaul . - Suboficial Jefe. - SEAL Team 4 (Fuerzas Especiales de la Marina).

3) Isaac Rodriguez. - Suboficial de Segunda Clase. - SEAL Team 4 (Fuerzas Especiales de la Marina).

4) Chris Tilghman. - Suboficial de Primera Clase. - SEAL Team 4 (Fuerzas Especiales de la Marina).

5) Isaak Garreth. - Cabo. - 2do Batallón Blindado Ligero de Reconocimiento.

6) Martin D. Denson. - Soldado de Primera Clase. - 82 División Aerotransportada.

7) Michael A. Deblois. - Sargento Primero. - 82 División Aerotransportada.

8) Vance T. Coats. - Soldado. - 82 División Aerotransportada.

9) Alejandro Manriquelozano.  - Especialista. - 82 División Aerotransportada.

10) James A. Taber Jr. - Soldado. - 82 División Aerotransportada.

11) Jerry S. Daves. - Especialista. - 82 División Aerotransportada.

12) James W. Markwell. - Soldado de Primera Clase. - 75 División Aerotransportada - Ranger.

13) John M. Price. ­- Soldado de Primera Clase. - 75 División Aerotransportada - Ranger.

14) Phillip S. Lear. - Especialista. - 75 División Aerotransportada - Ranger.

15) Roy D. Brown Jr. - Soldado de Primera Clase. - 75 División Aerotransportada - Ranger.

16) Larry Barnard. - Sargento de Staff. - 75 División Aerotransportada - Ranger.

17) Wilson B. Owens. - Suboficial en Jefe. - 160th SOAR (Regimiento Aéreo de Operaciones Especiales).

18) John R. Hunter. - Primer Teniente. - 160th SOAR (Regimiento Aéreo de Operaciones Especiales).

19) Roderick B. Ringstaff. - Especialista. - 6ma División de Infantería, Armada de EEUU.

20) Andrew P. Porter. - Suboficial en Jefe. - 7ta División de Infantería, Armada de EEUU.

21) William D. Gibbs. - Soldado de Primera Clase. - 7ta División de Infantería, Armada de EEUU.

22) Ivan M. Pérez. - Cabo. - 5ta División de Infantería, Armada de EEUU.

23) Kenneth Scott. - Soldado. - 5ta División de Infantería, Armada de EEUU.

24) Scott L. Roth. - Soldado de Primera Clase. - 89ava Brigada de Policía Militar.


Tropas de las Fuerzas de Defensa de la Republica de Panamá y Civiles Panameños fallecidos en acciones de combate el 20 de diciembre de 1989.

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Nota del Autor: A 22 años de Invasión de 1989. No contar con una cifra exacta de fallecidos y no tener todos sus nombres debería ser una vergüenza para los que decimos ser Panameños y amar esta tierra hermosa.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Quo vadis...

Quo vadis(1)… Esta mañana amanecí con esa sencilla frase dando vueltas en mi mente. Amanecí también con un país inmerso en noticias de rivalidades, odios y desengaños políticos, al igual que noticias sobre más y más muertes en las calles producto de la violencia que va en aumento y si hablamos de aumento, no puedo olvidar que como dice la canción: El costo de la vida sube otra vez… Quo vadis, eso pensaba mientras me dirigía a la ciudad, mientras atravesaba las selvas y miraba las cercas que bordean el área del canal.

Entonces recordé cuando en mi niñez esas cercas, que bordeando esas selvas, simbolizaban que mi país no era totalmente nuestro, eran el símbolo de un país ocupado por una potencia extranjera. Esa misma potencia extranjera que no permitía que yo como panameño de a pie caminara dentro de la Zona del Canal. Esa misma potencia extranjera que supo ganarse el odio de un pueblo que se caracterizaba por ser un pueblo pacífico.

Quo vadis se preguntaron entonces y casi a mediados de la década de los 60, después del gran enfrentamiento que generó heridas a cientos y la muerte de un puñado de civiles, algunos armados solo con banderas panameñas. Abrazados en una sola fuerza y llorando a sus caídos todo un pueblo supo la respuesta a la pregunta. Debemos retomar el Canal, el Canal debe ser panameño…

Pasaron más de 20 años y mi generación creció escuchando “Ustedes son el futuro de la nación… El futuro de este país se forjará con ustedes los hombres del mañana a quienes se les entregará el canal. El canal por el que todos hemos soñado”.

Toda una generación creció sabiendo exactamente ¿A dónde iba este país? ¿Cuál era la meta trazada? ¿Qué debíamos alcanzar? ¿Cuál era nuestro futuro? Esa respuesta se dejó por escrito el 7 de septiembre de 1977 y no fue hasta el 31 de diciembre de 1999 cuando finalmente se cristalizó ese sueño.

Aquel 31 de diciembre que marcaba el derribo de las cercas que separaban nuestro territorio, irónicamente también hubo cercas. La clase política levantó cercas, separando por un lado al pueblo reunido en las faldas de la colina de la administración del canal, y por otro lado a los políticos, personajes ilustres y embajadores sentados en lo alto de la colina.  Esa misma clase política que hoy sangra por las puñaladas en sus espaldas y se escupen veneno entre ellos. Volviendo a ese 31 de diciembre de 1999 al marcar la “hora cero”(2) ese pueblo, mezcla de todos los estratos sociales, sin rencores y revanchismos, derribó las cercas y valientemente corrió colina arriba empuñando banderas y con el corazón lleno de alegría y los ojos arrasados en lágrimas dijo “Alcanzamos por fin la victoria”, “Somos soberanos”.

Ha pasado mas de una década y al parecer la pregunta vuelve a la palestra “Quo vadis”. ¿Cuál es la meta por alcanzar ahora? ¿A donde queremos ir como nación? ¿Será que hemos perdido el rumbo?

Me quedo con esa imagen  de mi bandera ondeando en las manos de ese pueblo alegre que se abrazaba en la cima de la colina del Edificio de la Administración del Canal. Esa bandera compuesta por los dos colores de los partidos políticos que por generaciones derramaron su sangre en luchas a muerte, sus colores hoy descansan unidos sobre el fondo blanco que simboliza la paz. Dos partidos políticos que un buen día depusieron sus armas y pensando en el bienestar de la gente se aliaron en una sola tarea, la tarea de crear una nación.

1) Frase en Latín que se traduce: ¿A dónde vas?...

2)  En esa época se colocó, en las faldas de la colina del Edificio de la Administración de Canal, un reloj contando los días, horas, minutos y segundos que faltaban para el medio día del 31 de diciembre de 1999.

PD: Feliz cumpleaños Elsi...

jueves, 4 de agosto de 2011

Mi aterradora experiencia en un Metrobus

Los hechos que relataré a continuación, aunque parezcan producto de mi imaginación, son completamente reales. Como siempre los nombres han sido cambiados para proteger a los inocentes.

Era un sábado como pocos, sin mucho que hacer, una lluvia continua pero no torrencial caía desde mucho antes del amanecer. La mañana perfecta para dormir hasta muy muy tarde, hasta que sonó el celular. Resumiendo y para entrar en materia, una amiga me llamaba pues teníamos pendiente la revisión de su computadora. Sí, yo sé que hay cosas que solo se hacen por amor, pero yo sabia que ella estaba haciendo su carita de “por favor ¿siiiii?, mira mi carita”.

Horas después bajo una pertinaz llovizna inicia esta experiencia.

Eran las 11:36 de la mañana cuando aborde un Metrobus en la parada de la Plaza 5 de Mayo. Desde el momento en que subí me percaté que algo andaba mal, el chofer del autobús me devolvió mi cambio y los buenos días... lo notaron, eso me dio miedo. Como eran pocas las personas que a esa hora estaban en la calle y con ese clima, pude rápidamente ubicar un asiento libre junto a la ventana, preparado para lo peor.

El autobus avanzó rápidamente sin embestir ningún taxi o a cualquier otro vehiculo. En pocos minutos llegamos a la esquina del Mercadito de Calidonia, una señora cargada en paquetes al ver venir el autobús empezó a agitar su paraguas desde la esquina, el autobús avanzó y como un relámpago la silueta de la señora de los cartuchos quedo atrás. Me tomó un momento asimilar que el autobús no para en las esquinas ni obstruye las intersecciones, el autobús para en las paradas. Y así lo hizo, paró justo en la siguiente parada señalada Mercadito de Calidonia, allí me esperaba otra sorpresa aterradora, las 6 personas que esperaban el autobús subieron haciendo una impecable fila... Lo notaron verdad, esto me dio más miedo.

Con muchos más de estos extraños e insólitos casos avanzó el viaje en el Metrobus, siguiendo la ruta se detuvo en la parada del Santo Tomas, luego se detuvo en la parada antes de la UDI, luego en la parada junto a la nueva Alianza Francesa, pasó sin detenerse en la esquina de Justo Arosemena y calle 47, luego se detuvo en la parada de Calle 47 cerca del Hotel Finisterra, otras dos personas subieron al autobús y bajando a Calle 50, dos o tres personas se quedaron con los brazos extendidos intentando detener el autobús en la esquina de la estación de combustible frente a Elite. No señores el autobús no se detiene en la parada que ustedes se inventen.

Igual sucedió en la esquina de Calle 50 con Vía Brasil donde todos se quedaron con la mano alzada y finalmente el bus se detuvo en la parada del IDAAN. Continuaba el viaje y mientras el autobús se detenía en las luces rojas, sí sí ellos respetan los semaforos, empecé a darme cuenta que, aunque el autobús iban varias personas de pie, no estábamos acalorados pues el aire acondicionado a 19 C mantenía un ambiente agradable y libre olores.

A las 12:22 de la tarde el autobús se detuvo en la parada de Especialidades Pediátricas en San Fernando, me baje del autobús aun sin creer que no había escuchado ninguno Top Ten ni de Reguee o Bachatita, tampoco tuve que agarrarme por mi vida ante un frenazo, tampoco sudé la gota gorda muriendo de calor dentro del bus, así como antes cuando todo se oscurecia ante mis ojos sin saber si me había dormido de cansancio o me desmayaba por la saturación de dióxido de carbono.

Abrí mi paraguas aun recordando como viajé sentado y tranquilito viendo la lluvia caer a través de una ventana, desde un puesto diseñado para adultos, dentro de un Metrobus.

En verdad es aterrador pensar que el mundo, o la Ciudad de Panamá, como la conocíamos, puede que empiece a cambiar para todo un pueblo que finalmente recibe un servicio de transporte digno.