Este modesto blog ha tenido más de 460 visitas desde el mes de abril hasta estas fecha, sé que es un número pequeño, pero para mi es de mucho agrado saber que hay gente dando seguimiento al blog, visitas desde territorios distantes como Canadá, España, Argentina o Italia, donde me agrada imaginar a un panameño o panameña buscando noticias de su patria mientras una banderita roja, blanca y azul esta en su escritorio o hay un “sombrero pintao” o una “mola” colgando de la pared, para todos ellos van mis saludos.
De a pie… ¿por qué “de a pie”? por que soy uno más de los ciudadanos de a pie que camina día tras día las calles de nuestra mágica Ciudad de Panamá…
Hace unos días conversaba con una amiga sobre lo que en realidad significa el ser un panameño de a pie.
Esta pobre niña tuvo la desgracia de dejar su auto en el taller de reparación, sin medir las consecuencias de sus actos se subió a un taxi y se fue a comenzar su día de trabajo. El día paso como cualquier otro día y al final de la jornada pues toco ir de vuelta al taller por su auto… aquí comienza la aventura.
Para resumirles algunas de las peripecias de esta desventurada joven, al no encontrar un taxi que le llevara directamente al taller tomo la opción de viajar en autobús hasta un punto donde mas o menos pudiera llegar cerca de su destino y seria mucho mas fácil encontrar un taxi. Me cuenta que tendría 5 o mas años de no tomar un autobús, como todos los panameños de a pie vivió en carne propia lo que significa viajar en un autobús atestado de gente y escuchar como el chofer dice “córranse que atrás hay espacio”. Cuando finalmente llego al lugar de transbordo el tiempo apremiaba y el taller estaba por cerrar.
¿Adivinen que paso cuando empezó a detener taxis y decirles a donde iba?
Exacto le dijeron “no voy” o simplemente se fueron sin decir nada.
Finalmente un taxista en un auto que más parecía una trampa de muerte rodante se ofreció en llevarla al taller. El viaje a través del trafico de nuestra bella ciudad fue de lo más espantoso, pero finalmente justo antes de que el taller cerrara nuestra valiente protagonista llego hasta su auto. Dio gracias a Dios se abrazo al timón de su auto y se fue a casa después de un largo día.
“Yo no sé como lo haces todos los días, como pueden llegar a alguna parte en bus o en taxi pero la verdad mis respetos, realmente los respeto”
La verdad no pude aguantar las ganas de reírme al escuchar semejante aventura y en verdad para algunas personas es toda una odisea hacer lo que día a día miles de panameños “de a pie” viven.
Y es que no todos los que vivimos esto a diario nos damos cuenta que existe otra vida, o simplemente pensamos que es la vida que nos toco vivir o es nuestra triste realidad. Simplemente somos unos conformistas que con tal de vivir un día mas pues que más da, a aguantarnos todo.
Me gustaría algún día poder vivir en una ciudad donde los ciudadanos de a pie no sean tratados como gente de segunda o de tercera categoría. El gran detalle es que dejamos que así nos traten.
En mi caso yo no me siento como alguien inferior por caminar por mi ciudad. Tengo todo el derecho de ser feliz y vivir tranquilamente mi vida sin necesidad de empeñar mi salario en pagar las letras de un automóvil que como muchos piensan es la solución a todos los problemas. Una solución que se complica para aquellos que al empeñar su salario no prevén que existen gastos como combustible, mantenimiento, seguros o accidentes, sin mencionar que ahora irán mucho más cómodos sentados en su propio auto atrapados en el mismo tranque de cada día.
Para los que nos queda la opción de caminar por la ciudad pues es el título de esta oportunidad, “Sin Lugar para los Peatones”.
¿Alguna vez han notado lo deterioradas que están las aceras de nuestra ciudad? Pues si no lo han notado aquí les dejo algo para ver.



Más que estas pistas de carreras a campo traviesa también existen trampas antitanques y minas antipersonales.
Pero el colmo de los colmos es lo siguiente, ¿A quien en su sano juicio se le ocurre retirar una señal de transito, un letrero publicitario, un parquímetro o cualquier otro objeto que este en la acera sostenido por un tubo de metal y al retirarlo dejar enterrado una punta filosa en el concreto?
Solo a los panameños, pueden imaginar cantidad de uñas que a arrancado esta cosa, o los peatones distraídos que han tropezado con eso o los zapatos que hasta allí llego su vida útil, solo hay que tener un poquito de sentido común.

Sin mencionar que las empresas que construyen los mega edificios, que pronto no nos dejaran ver el horizonte en nuestra ciudad, no se toman la molestia de eliminar desechos o reparar los drenajes obstruidos por los materiales de sus obras.
Escuchaba hace poco que esta ciudad es una “ciudad hostil para los peatones” y las fotos y comentarios de arriba no dejan lugar a dudas sobre el problema. Es tan común ver que la gente no puede caminar por las aceras que tiene la necesidad de caminar por las calles, exponiéndose a ser arrollado por nuestros experimentados conductores, y al hablar de calles pues de más esta mencionar que en nuestro país las líneas peatonales están puestas de adorno en las avenidas. En una ciudad plagada de autos donde los peatones no tienen el menor derecho de paso es común ver que los conductores no respeten las líneas de seguridad, y que contradictorio resulta el nombre cuando se han dado casos de extranjeros que al pensar que en Panamá tenemos “educación vial”, han intentado cruzar la calle por la famosa línea y han resultado atropellados.
A diferencia la gran mayoría de mis conciudadanos yo no diré “El gobierno no ha arreglado las aceras en años” o “eso es problema de gobierno que no ha cumplido sus promesas de campaña” o la clásica “El gobierno anterior no hizo nada por mejorar esto”… Señores por favor, entiendan que el gobierno, el municipio, la alcaldía o la gobernación estan muy ocupados en otras cosas para prestar atención en asuntos como el bienestar de los ciudadanos comunes, todos se sientan a esperar que el gobierno haga algo.
Yo diré que espero realmente que un día el ciudadano de a pie reaccione y entienda que el cambio comienza por nosotros mismos, que hay que tomar acciones, que hay que levantar la voz para ser escuchado y que cada uno tiene el derecho de pedir una mejor calidad de vida para vivir en una mejor ciudad.
Galen M.
1 comentario:
muy atinado tu comentario, debemos hacer mas acciones para que "nuestro entorno urbano" sea mas acorde con lo que nos merecemos....
es cierto que el "estorbo humano" que hay en nuestros gobiernos, no no facilitan que se realisen estas obras, pero debemos tener una cultura de convivencia donde todos seamos actores y cada uno juegue su rol como panameño amante de su pais
AGENTE E
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